Publicado el 25 de junio de 2025
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Gabinete Caligari: una banda inigualable
Gabinete Caligari fue uno de esos grupos que marcaron un antes y un después en la música española de los años 80. No solo dejaron canciones memorables, sino que también se convirtieron en parte esencial de la historia musical de la movida madrileña. Su estilo, a medio camino entre el rock, el pop y ciertos toques castizos, les dio una personalidad única que todavía hoy se recuerda con cariño.
Este año se ha publicado un libro que repasa de principio a fin la trayectoria de la banda, desde sus primeros pasos hasta su disolución a finales de los años 90. El autor, Carlos H. Vázquez, ha incluido esta obra dentro de la colección Sílex Música, y lo cierto es que es un regalo para los nostálgicos. Con 355 páginas repletas de anécdotas, fotografías y testimonios, el libro nos acerca a uno de los mejores —y, para muchos, injustamente olvidados— grupos de aquella época dorada.
Gabinete Caligari – Cómo perdimos Madrid
El título del libro, Cómo perdimos Madrid, se inspira en una de las primeras canciones de la banda, Cómo perdimos Berlín. Y no es casualidad: la obra narra con detalle el ascenso y el declive de Gabinete Caligari, construyendo su relato a partir de entrevistas y declaraciones de sus protagonistas en distintos medios. El resultado es una visión íntima, casi confesional, que permite entender no solo la música, sino también las tensiones, ilusiones y desencantos que vivió el grupo.
En sus páginas no solo aparecen ellos. También desfilan nombres clave de la música española de aquellos años: Ramoncín, Eduardo Benavente, Alaska, Mikel Erentxun, Andrés Calamaro, Loquillo, Christina Rosenvinge, Ejecutivos Agresivos, Parálisis Permanente, Radio Futura, Los Ronaldos o Carlos Goñi. Todos ellos, de una forma u otra, compartieron escenario, estudios o vivencias con Gabinete Caligari, y ayudan a situar su historia en el contexto de una escena musical vibrante y cambiante.
El punto de inflexión: La culpa fue del cha cha chá
Uno de los momentos más comentados en el libro es el que muchos consideran el inicio del declive de la banda: el lanzamiento de la canción La culpa fue del cha cha chá. Aunque fue un éxito comercial, la imagen del grupo cambió radicalmente, sobre todo después de que Martes y 13 hicieran una imitación humorística que, aunque divertida, terminó por encasillarles en un registro más ligero y menos serio.
A partir de ahí, nada volvió a ser igual. La percepción del público se transformó y, aunque siguieron sacando discos y girando, el aura de la banda que habían cultivado en los 80 empezó a diluirse. El libro recoge opiniones encontradas sobre este episodio: para algunos fue un golpe de popularidad, para otros, el principio del fin.
Los años 90: tiempos difíciles
La década de los 90 no fue fácil para Gabinete Caligari. La industria musical estaba cambiando, el público buscaba nuevos sonidos y la competencia era feroz. Aun así, la banda intentó adaptarse y seguir adelante.
Su último álbum, Subid la música (1998), supuso un intento de recuperar parte del sonido clásico que les había hecho grandes. Sin embargo, pasó prácticamente inadvertido para el gran público. Poco después, llegaría la separación definitiva.
Gabinete Caligari – Subid la música (1998)
Este disco, que para muchos supera al anterior publicado en 1995, incluía temas como Underground, Subid la música y Nadie me va a añorar, esta última con la colaboración de Andrés Calamaro. Eran canciones que mantenían la esencia de Gabinete, con letras cuidadas y arreglos que recordaban a sus mejores tiempos.
Sin embargo, no todo el repertorio convenció. Piezas como Layla, con un toque flamenco, o la versión de Like a shot de Burning, no terminaron de encajar para algunos seguidores (cuestión de gustos, claro).
El problema no era solo el contenido: el disco quedó eclipsado por la irrupción de nuevas formaciones como Jarabe de Palo, Ella Baila Sola o La Oreja de Van Gogh, que dominaban las listas y las emisoras. En esa nueva escena, Gabinete Caligari parecía no encontrar su sitio.
Su música permanece
Hoy en día, los miembros del grupo mantienen una relación distante y no contemplan una reunión. Sin embargo, su legado musical sigue vivo. Canciones como Camino Soria, Cuatro rosas o Al calor del amor en un bar forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
El libro de Carlos H. Vázquez no solo sirve para recordar su historia, sino también para reivindicar su importancia. Gabinete Caligari fue mucho más que un grupo de moda: supo mezclar influencias, arriesgar con estilos y letras, y dejar un sello propio en la música española.
El tiempo pasa… pero las canciones quedan
Aunque hayan pasado décadas desde su separación, Gabinete Caligari sigue vivo en sus canciones. Basta con que suene uno de sus temas para que vuelvan a la mente imágenes de otra época: conciertos llenos de energía, letras que se cantaban de memoria y esa mezcla de ironía y romanticismo tan suya.
Quizá no vuelvan a reunirse, pero no hace falta. Su música ya hizo el trabajo de inmortalizarlos. Y mientras haya alguien que ponga un vinilo, un CD o una lista de reproducción con sus canciones, Gabinete Caligari seguirá siendo parte de nuestra historia musical.
Aquí os dejo con una de mis canciones favoritas del álbum Cien mil vueltas.
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