Publicado el 7 de mayo de 2022
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Aqua y “Barbie Girl”: el fenómeno danés que marcó 1997
Si hablamos del año 1997, a cada uno se le vendrá una imagen distinta a la cabeza: la oveja Dolly, símbolo de los avances en clonación; la trágica muerte de Diana de Gales; el estreno de películas como Speed 2… Sin embargo, para muchos amantes de la música, 1997 tiene banda sonora propia: «Barbie Girl», el tema del grupo danés Aqua que se convirtió en un auténtico fenómeno global.
Era una mezcla irresistible de pop y dance, con un punto desenfadado que hizo que sonara en bucle en las emisoras de radio de medio mundo. En España empezó a hacerse omnipresente a finales del verano, justo a tiempo para convertirse en la canción que nos acompañaría en fiestas, verbenas y discotecas durante meses.
La primera vez que escuchamos a Aqua
En mi caso, el primer encuentro con Barbie Girl fue a través del programa de radio World Dance Music, por aquel entonces todavía presentado por Fernandisco en Los 40 Principales.
El formato vocal de Aqua destacaba desde la primera escucha: el contraste marcado entre la voz grave y profunda del cantante masculino y el tono agudo, casi caricaturesco, de la vocalista femenina. No era un invento nuevo —otros grupos eurodance como Fun Factory ya lo habían explorado—, pero Aqua lo llevó al extremo, convirtiéndolo en su sello de identidad.
Incluso sin haber visto el videoclip, la propia canción te permitía imaginar a los dos protagonistas intercambiando estrofas, encarnando a esos personajes juguetones que la letra describía.
Los comienzos de Aqua
Aquí empiezan las versiones y contradicciones. Según algunas fuentes, Aqua nació en 1989, pero bajo otro nombre y en un contexto más modesto. Otras sitúan su formación real en 1994, momento en el que los miembros que conocemos hoy se unieron de forma definitiva.
Para cuando llegó 1996, ya habían lanzado un par de singles sin demasiado ruido… hasta que en 1997 sonó la flauta con Barbie Girl. A partir de ahí, todo cambió.
El éxito se vio multiplicado gracias a un videoclip icónico, lleno de colores chillones, estética de juguete y un humor autoparódico que encajaba perfectamente con la canción. Décadas después, sigue acumulando millones de reproducciones en YouTube (la cifra ha superado con creces el millón inicial que se citaba en sus primeros años de digitalización).
En España llegaron a actuar en el programa musical Música Sí, y su impacto fue tal que se llevaron premios en distintos países. Las ventas globales hablan por sí solas: se estima que han superado los 33 millones de discos vendidos a lo largo de su carrera.
La demanda de Mattel
El éxito, sin embargo, no estuvo exento de polémica. Mattel, la empresa detrás de la muñeca Barbie, demandó al grupo por el uso del nombre y la imagen asociada a su producto.
Lejos de convertirse en un drama, el caso terminó diluyéndose sin consecuencias graves para los músicos. De hecho, podría decirse que la canción aumentó aún más la popularidad de la muñeca. El personaje de Barbie, lejos de verse perjudicado, se benefició del aire fresco y gamberro que le imprimieron Aqua.
Después de “Barbie Girl”: el álbum Aquarium
El gran pelotazo de Aqua vino en su álbum de debut, Aquarium (1997). No solo contenía Barbie Girl, sino otros temas que explotaban el mismo tono divertido y descarado, como Doctor Jones o My Oh My.
El grupo había encontrado su fórmula: estribillos pegadizos, letras ligeras con un punto de ironía y un sonido que mezclaba bases electrónicas con toques pop muy reconocibles.
2000: Aquarius y una producción más cuidada
En el año 2000, Aqua intentó repetir la jugada con Aquarius, su segundo álbum. El primer sencillo, Cartoon Heroes, mantenía el espíritu colorido y humorístico de sus trabajos anteriores, pero la producción mostraba un salto cualitativo:
- Más instrumentos acústicos.
- Menos dependencia de ritmos “enlatados” generados exclusivamente por ordenador.
- Arreglos más elaborados.
Este disco buscaba un equilibrio entre mantener la personalidad exagerada de Aqua y demostrar que podían ofrecer algo más pulido.
El inevitable parón
Como pasa con muchas bandas asociadas a un momento concreto, el fenómeno Aqua empezó a perder fuelle. Tras Aquarius, la formación entró en un largo parón.
En 2003, la vocalista Lene Nystrøm probó suerte en solitario, pero su carrera no alcanzó la repercusión esperada. El resto de miembros se dispersó en proyectos menores.
El regreso: 2007 y más allá
La nostalgia noventera vino en su ayuda. En 2007, Aqua se reunió para publicar un álbum de Grandes Éxitos, acompañado de algunos conciertos que avivaron el recuerdo de su etapa dorada. El tirón fue suficiente para que en 2011 lanzaran un nuevo disco con material inédito, aunque el impacto fue ya mucho menor.
Desde entonces, han seguido actuando en festivales “remember” de los 90, especialmente en países del norte de Europa, donde su popularidad nunca llegó a apagarse del todo. Sus shows siguen apostando por la estética desenfadada y el repertorio que les dio fama.
“Barbie Girl”: una cápsula de los 90
Analizar el éxito de Barbie Girl es entender buena parte de lo que era la música comercial de finales de los 90:
- Eurodance en estado puro.
- Videoclips vistosos y teatrales.
- Estrategias de provocación controlada para generar conversación.
- Un enfoque que no se tomaba demasiado en serio a sí mismo.
La canción era muy básica, sí, pero también tremendamente pegadiza. Aquellos que la criticaban no podían evitar tararearla, y eso es uno de los mayores triunfos que puede tener un tema pop.
Repercusión cultural
Más de 25 años después, Barbie Girl sigue siendo una referencia cultural. Ha aparecido en películas, anuncios y recopilatorios, y ha sido versionada y remezclada en múltiples estilos. En los últimos años, incluso se ha revalorizado como un himno irónico que juega con los estereotipos de género y el consumismo, aunque en su momento la mayoría solo la viera como una broma pegadiza para la pista de baile.
Aqua más allá de “Barbie Girl”
Aunque la canción eclipsó el resto de su repertorio, Aqua fue más que un one-hit wonder. Temas como Roses Are Red, Turn Back Time (incluido en la banda sonora de Sliding Doors) o el mencionado Cartoon Heroes muestran que tenían un abanico más amplio, aunque siempre dentro del pop pegadizo y teatral.
Conclusión: el recuerdo imborrable de un fenómeno
Aqua es, sin lugar a dudas, uno de los grupos más recordados de los años 90. Barbie Girl no solo define su carrera, sino que encapsula una época en la que la música comercial era descarada, sin complejos y profundamente divertida.
Era el tiempo de los hits instantáneos, de las coreografías improvisadas en la pista, de las cintas grabadas con las canciones que sonaban en la radio. Barbie Girl fue la chispa que encendió todo eso en 1997 y, de alguna manera, sigue sonando como si nunca se hubiera ido.
Para quienes vivimos aquel momento, es imposible escuchar esas primeras notas y no sonreír. Y para los que la descubren hoy, quizá sea la oportunidad perfecta para entender por qué, en plena fiebre pop-dance, una muñeca de plástico y un grupo danés pudieron conquistar el mundo en tres minutos y medio.
Otro clásico de los 90 en este post.
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