Babalà vs Club Super 3 (años 90)

Babala

Publicado el 17 de octubre de 2021

Batalla de Clubs: cuando la televisión autonómica llenaba las tardes de dibujos animados

En los años 90, la televisión autonómica vivió una época dorada en lo que a programación infantil se refiere. Entre los formatos más recordados estaban los llamados programas contenedores, espacios de larga duración que reunían varias series de animación y que se emitían tanto por la mañana como por la tarde. Muchos de ellos compartían un elemento en común: la palabra “club” en su título.

En este contexto surgieron dos programas que marcaron a toda una generación de niños en la Comunidad Valenciana y Cataluña: el Club Babalà de Canal 9 y el Club Super 3 de TV3. Ambos se convirtieron en auténticos referentes para su público, y aunque compartían muchas similitudes, también tenían sus propias señas de identidad.

La moda de los “clubs” infantiles

La fórmula no era nueva. En España ya existían otros programas similares como Club Disney (TVE), Cyberclub (Telemadrid), Xabarín Club (TVG) o Club Megatrix (Antena 3). Todos ellos seguían un patrón parecido: presentadores carismáticos, secciones de entretenimiento, concursos, interacción con la audiencia y, sobre todo, una selección de dibujos animados que mantenían a los niños pegados a la pantalla.

La idea de estos programas ya se había desarrollado en otros países, pero en España alcanzó su mayor popularidad en la década de los 90, cuando la televisión autonómica apostó fuerte por este tipo de formatos.

El Club Super 3: pionero en Cataluña

El Club Super 3 nació en 1991 en la televisión autonómica catalana TV3. Su objetivo era agrupar bajo una misma marca las numerosas series de animación que triunfaban en la cadena. Entre ellas, la más exitosa fue sin duda Bola de Drac (Dragon Ball), que se convirtió en un fenómeno social. Pero no fue la única: también se emitieron títulos como Les Tortugues Ninja (Tortugas Ninja) o Dr. Slump (Arale).

El programa se emitía por las tardes y también en las mañanas de fin de semana. Los niños podían inscribirse como socios del club, recibiendo un carnet que les daba acceso a sorteos, promociones y descuentos en parques de atracciones. Esta estrategia de fidelización convirtió al Club Super 3 en algo más que un programa: era una comunidad infantil.

En cuanto a sus presentadores, el espacio contaba con personajes muy reconocibles: Nets, Petri y Noti-Press, además del popular Tomàtic y el villano Mega-Zero, una especie de virus que interrumpía la emisión. Aunque el programa tenía secciones propias, su gran atractivo residía en la programación de dibujos animados.

El Babalà Club: la respuesta valenciana

En la Comunidad Valenciana, Canal 9 había estrenado en 1990 un concurso infantil llamado Alababalà, en el que competían colegios de toda la región. Sin embargo, en 1991, viendo el éxito que Bola de Drac estaba teniendo en TV3, la cadena decidió incorporarla a su programación.

El impacto fue inmediato: el concurso Alababalà se transformó en un programa contenedor de series, siguiendo el modelo del Club Super 3, y pasó a llamarse Club Babalà (o Babalà Club). Aunque al principio la interacción con la audiencia era limitada y se centraba más en sketches, poco a poco fue adoptando elementos similares a su homólogo catalán.

Los presentadores del Babalà Club tenían nombres peculiares como Xoni, Poti y Tiriti, y aunque el formato era muy parecido al del Club Super 3, Canal 9 todavía estaba dando sus primeros pasos como cadena y no contaba con la misma experiencia que TV3.

Competencia y convivencia en la pantalla

En muchos hogares valencianos, la batalla de clubs era un tema de conversación habitual. Mis hermanos y yo, por ejemplo, discutíamos sobre cuál era mejor. La realidad es que TV3 llevaba más años de trayectoria y tenía un enfoque más innovador, mientras que Canal 9 era una televisión joven que, en ocasiones, se inspiraba directamente en la programación catalana para crear sus contenidos.

Además, la señal de TV3 se podía captar en gran parte de la Comunidad Valenciana, lo que añadía un elemento extra de competencia: los niños podían elegir entre ver el Club Super 3 o el Babalà Club, y la decisión muchas veces dependía de las series que emitían.

Las series: el verdadero motor del éxito

Si estos programas triunfaban, era sobre todo por su catálogo de animación. Y aquí hay que reconocer que Bola de Drac fue la gran responsable de su popularidad. La serie de Akira Toriyama arrasaba en audiencia y generaba un fenómeno fan que incluía cromos, juguetes y recreos llenos de imitaciones de Kamehamehas.

Pero no era la única. Ambos programas compartieron otras series muy queridas como:

  • Musculman (Kinnikuman)
  • Dr. Slump (Arale)
  • Fly (Dragon Quest: Dai no Daibōken)
  • Tortugas Ninja
  • Y muchas más que iban rotando con el tiempo.

Estas series no solo entretenían, sino que también creaban un lenguaje común entre los niños de la época, que comentaban los capítulos al día siguiente en el colegio.

Evolución

Tras el final de Dragon Ball, tanto el Club Super 3 como el Babalà Club continuaron durante varios años. El Club Super 3 llegó incluso a tener su propio canal de televisión, ampliando su marca y ofreciendo programación infantil las 24 horas.

Por su parte, el Babalà Club siguió siendo un referente en Canal 9 hasta que la cadena dejó de emitir en 2013. Durante su trayectoria, el programa fue adaptándose a los cambios en la televisión y en los hábitos de consumo infantil, pero siempre mantuvo su esencia de espacio contenedor.

Un fenómeno irrepetible

Hoy en día, con la llegada de las plataformas de streaming y el acceso inmediato a cualquier serie o película, resulta difícil imaginar un formato como el de estos clubs infantiles. En los 90, sin embargo, eran una cita diaria para miles de niños, que no solo veían dibujos animados, sino que también se sentían parte de una comunidad.

El Club Super 3 y el Babalà Club no solo competían por la audiencia: competían por el corazón de los niños, por ser el lugar donde descubrían nuevas aventuras, personajes y mundos imaginarios. Y aunque la batalla nunca tuvo un ganador claro, ambos dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva.

Conclusión

La batalla de clubs entre el Club Super 3 y el Babalà Club es un capítulo entrañable de la historia de la televisión autonómica en España. Representa una época en la que las cadenas invertían en crear espacios infantiles de calidad, con identidad propia y un fuerte vínculo con su audiencia.

Más allá de la competencia, estos programas compartieron un objetivo común: ofrecer a los niños un lugar donde divertirse, aprender y soñar. Y aunque el tiempo haya pasado y las pantallas hayan cambiado, para quienes crecimos en los 90, siempre habrá un rincón especial para aquellos clubs que llenaban nuestras tardes de aventuras animadas.

Puedes leer más sobre el fenómeno Manga en los 90 aquí.
Y además, puedes buscar material de coleccionista sobre estos programas en todocoleccion.net.

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