Publicado el 9 de julio de 2024
Contenidos
Por el momento, El chico y la garza (Kimitachi wa Dō Ikiru ka, en su título original) es la película más reciente del maestro japonés Hayao Miyazaki. Después de esperar más de lo que nos habría gustado, por fin hemos podido disfrutarla en pantalla grande en este verano de 2024, ya que en su primer estreno no coincidimos para ir a verla. Y te lo digo sin rodeos: creemos que es de sus mejores películas.
La cinta llegó con grandes credenciales. En 2024 se llevó el Oscar a la Mejor Película de Animación correspondiente a la edición de 2023, sumándose así a la lista de obras maestras del Studio Ghibli que han sido reconocidas a nivel mundial. Además, cuenta con la banda sonora de un colaborador habitual de Miyazaki: el compositor Joe Hisaishi, cuya música vuelve a envolver cada escena con esa mezcla perfecta de delicadeza, emoción y magia.
Una historia ambientada en la guerra
La trama nos presenta a Mahito, un niño japonés de 12 años que, en plena Segunda Guerra Mundial, sufre una tragedia personal: la pérdida de su madre en el incendio del hospital donde trabajaba. La vida de Mahito cambia radicalmente cuando se va a vivir con su padre, quien se ha casado con la hermana de su difunta esposa, es decir, la tía de Mahito.
Su nuevo hogar es una amplia finca en el campo, alejada de la ciudad. Allí convive no solo con su nueva madrastra/tía, que está embarazada, sino también con un grupo de sirvientes que forman parte del día a día de la familia. La relación entre Mahito y su tía es tensa: ambos intentan adaptarse, pero la situación emocional no es sencilla.
En paralelo, Mahito comienza a recibir las inesperadas y algo inquietantes visitas de una garza, que parece observarle y molestarle con una insistencia casi sobrenatural. A partir de aquí, la historia comienza a tomar ese aire fantástico tan característico del cine de Miyazaki.
Un viaje que recuerda a Alicia en el País de las Maravillas
Quien haya visto la película entenderá por qué decimos que El chico y la garza recuerda por momentos a Alicia en el País de las Maravillas. Mahito, como Alicia, es arrastrado a un mundo extraño, lleno de criaturas singulares, paisajes surrealistas y situaciones que oscilan entre lo inquietante y lo maravilloso.
Visualmente, la película es espectacular. Cada plano está cuidado al detalle, con la artesanía propia del Studio Ghibli, que combina animación tradicional con una paleta de colores rica y evocadora.
La primera parte de la película se desarrolla con un ritmo pausado y contemplativo, situándonos en el contexto y construyendo el vínculo emocional con Mahito. Sin embargo, en la segunda parte la trama se vuelve mucho más compleja y enrevesada: entramos en un universo alegórico, casi como un rompecabezas narrativo en el que piezas aparentemente inconexas terminan encajando hacia el final.
Una obra madura y simbólica
Como suele ocurrir en las películas de Miyazaki, la historia se presta a múltiples interpretaciones. El viaje de Mahito no es solo físico, sino también emocional y espiritual. La garza, las puertas que se abren a otros mundos y los encuentros con personajes enigmáticos pueden leerse como metáforas del duelo, la aceptación de la pérdida y el paso de la infancia a la madurez.
El guion, aunque puede resultar retador para quienes esperan una narración lineal, recompensa a los espectadores dispuestos a dejarse llevar. En ese sentido, El chico y la garza sigue la tradición de otras obras del director como El viaje de Chihiro, donde lo onírico y lo simbólico se entrelazan sin dar todas las respuestas de forma explícita.
El toque inconfundible de Joe Hisaishi
Mención especial merece la banda sonora. Joe Hisaishi vuelve a demostrar por qué es inseparable del universo Miyazaki: su música guía las emociones, intensifica la melancolía en los momentos más introspectivos y eleva la sensación de asombro en las escenas fantásticas.
Cada pieza encaja con precisión quirúrgica en la narración visual, convirtiéndose en un personaje más de la historia.
¿La última película de Miyazaki?
Aunque muchos pensaban que El viento se levanta sería su despedida, Miyazaki volvió una vez más para regalarnos esta obra. No está claro si El chico y la garza será definitivamente su última película, pero si así fuera, sería una forma extraordinaria de cerrar una carrera legendaria.
Lo cierto es que la recomendamos al 100%, incluso si no eres fan habitual del anime o del cine del Studio Ghibli. Es una película que trasciende géneros y etiquetas, y que puede conmover por igual a amantes de la animación y a espectadores que buscan un relato profundo y visualmente hermoso.
Os dejamos con el tráiler de la película gracias al canal de YouTube FilmSelect Español.
Otra serie de Miyazaki en esta entrada del blog.


