Publicado el 5 de agosto de 2021
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Lo mejor y lo peor del fenómeno del Manga en España: tres décadas después
Pues sí, de esto se ha hablado mucho… y nosotros no íbamos a ser menos. Hoy toca detenernos a reflexionar —desde la más absoluta subjetividad— sobre lo mejor y lo peor que nos ha dejado el fenómeno del Manga en nuestro país. No es un manifiesto ni la voz de ningún colectivo, sino una opinión personal, con el respaldo que dan los años viendo cómo ha evolucionado todo.
Han pasado más de 30 años desde que Goku y compañía desembarcaron en España, trayendo consigo una auténtica avalancha de productos de Manga y Anime que marcaría un antes y un después en nuestra cultura popular.
El fenómeno del Manga, 30 años después
La fiebre por el Manga y el Anime en España no ha desaparecido. Cierto es que quizá ya no tenga la intensidad de sus primeros años, pero sigue presente. Hubo un momento, especialmente en los años 90, en que la saturación era absoluta: Manga en series de televisión, películas, cintas de vídeo, láser disc, revistas…
Era una auténtica locura colectiva. Algunos consumían sin filtro, llevándose por delante tanto lo mejor como lo peor. Y es que distinguir entre lo que valía la pena y lo que no era complicado. Si venía de Japón, se aceptaba sin cuestionar. Además, como sucede con tantas modas, si no estabas al día en la última novedad de Anime o Manga, parecía que no eras un “verdadero” otaku.
Dragon Ball: luces y sombras
No hay duda de que Dragon Ball era —y es— una serie muy buena en cuanto a humor, aventuras y valores positivos. Pero, como Darth Vader, también tenía su lado oscuro. Aspectos como el sexismo o la violencia estaban ahí, y no pasaban inadvertidos.
En un momento dado, se pasó de elevar el Manga y el Anime a los altares, a guardarlos en un cajón y apartarlos de la vista. Y realmente, ninguna de esas dos posturas era la adecuada. Como con cualquier otro tipo de contenido, lo fundamental era saber escoger.
No todas las series merecían la pena. Junto a obras memorables, convivían auténticas bazofias, del mismo modo que ocurre hoy en día con otros formatos audiovisuales.
El “problema” del Anime en televisión
Durante los años 90 en España, algunas series de Anime dejaron de emitirse en horario infantil y pasaron a franjas más tardías. En algunos casos incluso desaparecieron por completo de ciertas cadenas. Los responsables de la programación no parecían tenerlo muy claro y, ante la duda, retiraban estos títulos de la parrilla.
Esto sucedió a mediados de los 90, y aunque a finales de la década hubo un resurgimiento gracias a fenómenos como Pokémon y otros títulos similares, quedó claro que el Anime no siempre tuvo un camino fácil en la televisión española.
Parte del problema era que contenidos como los de la propia Dragon Ball, tan atractivos para los niños, preocupaban a algunos padres, que no veían con buenos ojos su nivel de violencia.
El presente del fenómeno: un clásico muy explotado
Hoy, Goku y sus amigos son clásicos absolutos en nuestro imaginario colectivo. Sin embargo, el fenómeno Manga está muy explotado. La propia Dragon Ball ha pasado por múltiples etapas y “apellidos”: Z, GT, Súper… Goku se ha transformado más veces que algunos de los Pokémon que mencionábamos antes, y poco a poco ha ido perdiendo frescura.
La película de 2009 tampoco ayudó a mantener la admiración intacta. Aunque muchos le siguen guardando respeto al personaje y a la serie, lo cierto es que hace tiempo que dejaron de sorprender.
El cambio de fuerzas: Oriente y Occidente
El fenómeno continúa, pero ya no con la fuerza de antaño. Hoy en día, muchas producciones occidentales superan a las orientales en calidad y factura. Además, podría decirse que el Manga actual no se abre demasiado a occidente, sino que permanece centrado en su propia cultura y referencias.
Esto provoca que, para quienes no están familiarizados con la cultura japonesa, haya elementos que simplemente se nos escapan. Ciertas tramas, códigos o matices pierden fuerza al atravesar esa barrera cultural.
Conclusión: de la fiebre al filtro
Han pasado tres décadas y el Manga sigue aquí, pero el tiempo ha puesto las cosas en perspectiva. Aquella fiebre de los 90 nos dejó una herencia cultural enorme, pero también nos enseñó que no todo lo que llega de Japón es oro.
Dragon Ball y otros títulos de su época marcaron a generaciones enteras, pero el consumo actual exige más criterio. La fascinación automática ha dado paso a un filtro más maduro, que permite disfrutar de lo bueno sin tragarse, sin más, lo peor.
El fenómeno sigue vivo, pero ya no arrasa como antes. Y quizá eso no sea malo: tal vez es simplemente el ciclo natural de una moda que encontró su lugar definitivo en nuestra historia cultural.
Aquí te dejo un interesante documental sobre la fiebre de Dragon Ball en los 90, especialmente en Cataluña. Gracias al canal de YouTube de Oriol Estrada Rangil.
Más sobre anime y cultura Japonesa en Ionlitio.com y Mazochungo.net.
También podéis leer acerca de la Videoguía Manga en éste post.

