Publicado el 29 de julio de 2021
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Gabinete Caligari, sí… Hoy quiero hablaros con especial cariño de uno de mis grupos favoritos desde que era niño. Recuerdo perfectamente la primera vez que los vi en televisión interpretando Camino Soria: fue un flechazo musical. Desde entonces, seguí la trayectoria de Gabinete Caligari año tras año, disco tras disco, sin perderme ninguno de sus lanzamientos.
Pero lo cierto es que Gabinete Caligari ya tenía un recorrido interesante antes de llegar a Camino Soria. Aquella obra maestra fue precedida por auténticos discazos cargados de canciones memorables.
Los orígenes de Gabinete Caligari
La historia comienza en plena ola siniestra del rock español, un movimiento que compartieron con bandas como Parálisis Permanente. De hecho, el nombre del grupo nace inspirado en la mítica película expresionista alemana de los años 20, El Gabinete del Dr. Caligari. En sus primeros pasos, Gabinete Caligari buscaba llamar la atención incluso con declaraciones provocadoras, asegurando —con tono irónico— que eran fascistas, algo que formaba parte de aquella estrategia de impacto tan típica de la época.
En el núcleo original estaban Jaime Urrutia, que ya había pasado por Ejecutivos Agresivos. Junto a él, estaban también, Edi Clavo y Ferni Presas. Su primer repertorio estaba impregnado de un estilo oscuro y sombrío, con temas como Olor a Carne Quemada, Obediencia o Un Día en Texas. Personalmente, siempre he tenido debilidad por Golpes, una canción que regrabaron en 1993, logrando un sonido mucho más pulido que en su versión inicial.
Evolución de su estilo y consolidación
Con el tiempo, Gabinete Caligari fue incorporando una fuerte influencia española a sus composiciones. En esa etapa nacieron temazos como Sangre Española, Que Dios Reparta Suerte, Cuatro Rosas y El Calor del Amor en un Bar.
El gran salto a la cima llegó con el álbum Camino Soria, que incluía joyas como Tócala Uli, La Sangre de Tu Tristeza, Como un Pez, La Fuerza de la Costumbre y, por supuesto, la mítica Camino Soria. Con este disco, Gabinete Caligari conquistó a crítica y público, alcanzando un reconocimiento que pocos grupos de la movida madrileña lograron.
El declive y la separación
Después del éxito, llegaron otros trabajos como Privado y el mediático La Culpa Fue del Cha Cha Cha. Curiosamente, esa canción se convirtió en un arma de doble filo: si bien les abrió las puertas a un público más amplio, también marcó el inicio de una lenta pérdida de protagonismo a medida que avanzaban los años 90.
Aun así, Gabinete Caligari continuó editando discos como Cien Mil Vueltas, Gabinetíssimo y Subid la Música. Este último, publicado en 1998, sería el punto final de la banda. Poco después, Jaime Urrutia inició su carrera en solitario, que ha mantenido hasta hoy con conciertos y giras propias.
Sus fans, sin embargo, nunca han dejado de soñar con un concierto de despedida que reúna, aunque sea por una noche, a los miembros originales de Gabinete Caligari.
Conclusión personal
Para mí, Gabinete Caligari es mucho más que una banda: es una parte fundamental de mi educación musical. Y aunque mi hermano me pregunte incrédulo: «¿Pero cómo te puede gustar esa voz impostada y engolada de Urrutia?», yo siempre le respondo: «¡Caray! Ya no hay estilo ni personalidad».
Porque hay grupos que pasan, y otros como Gabinete Caligari que se quedan para siempre.
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