MacGyver: Recuerdos de una serie muy ochentera (1985–1992)

MacGyver

Publicado el 31 de agosto de 2025

MacGyver: o lo que se podía hacer tan solo con un boli y un clip en los 80

MacGyver fue una de esas series de televisión que marcaron a toda una generación, especialmente al público juvenil en España. Emitida originalmente en Estados Unidos entre 1985 y 1992, llegó a nuestro país en 1987, convirtiéndose en una cita ineludible cada sábado por la tarde en TVE.

Para muchos niños y adolescentes de la época, las aventuras de este peculiar héroe —capaz de salir de cualquier apuro con ingenio, un clip y un poco de cinta adhesiva— eran lo más emocionante de la semana. No había explosiones gratuitas ni violencia excesiva: el atractivo estaba en ver cómo MacGyver, interpretado por Richard Dean Anderson, resolvía problemas imposibles usando la ciencia, la lógica y la creatividad.

El estreno… y un malentendido divertido

Recuerdo perfectamente el día que vi por primera vez su imagen en la portada de una guía de televisión. El anuncio decía que se estrenaba una nueva serie llamada MacGyver. Pero, en un despiste monumental, leí Mick Jagger en lugar de MacGyver. Durante unos segundos, me quedé sorprendido pensando que el líder de los Rolling Stones iba a protagonizar una serie de acción en TVE. La idea era tan absurda como divertida… hasta que me di cuenta del error.

Pegatinas de chicles y merchandising ochentero

Poco a poco, la serie fue ganando popularidad. Y como ocurría en aquella época, el éxito televisivo se traducía en merchandising en los kioscos. Recuerdo especialmente unos chicles que traían pegatinas brillantes con la cara de Richard Dean Anderson. Eran de esas que se pegaban en carpetas, libretas o en cualquier superficie que encontráramos.

En los 80, cualquier producto con el sello MacGyver se vendía como rosquillas: desde cromos y pósters hasta camisetas y llaveros. No había redes sociales, pero la imagen del personaje estaba en todas partes.

Dato curioso: En Estados Unidos, la serie generó incluso un juego de mesa oficial y una línea de novelas juveniles inspiradas en sus aventuras.

Niños enfadados: el día que lo cambiaron por Remington Steele

Uno de los momentos más comentados entre los fans fue cuando TVE decidió retirar la serie de la programación para emitir en su lugar Remington Steele, protagonizada por Pierce Brosnan.

Para los niños y adolescentes que esperaban su dosis semanal de inventos improvisados, aquello fue casi una traición. Las dos series no tenían nada que ver: una era acción e ingenio, la otra, comedia detectivesca con toques románticos. El enfado fue generalizado y, aunque con el tiempo volvieron a emitir MacGyver, aquel cambio dejó huella.

Hormigas asesinas: un episodio para el recuerdo

Entre los capítulos más curiosos que guardo en la memoria está aquel en el que MacGyver se enfrentaba a una plaga de hormigas carnívoras. Viéndolo ahora, la escena puede parecer exagerada o incluso cómica, pero en su momento resultaba inquietante.

La tensión estaba en cómo el protagonista ideaba una solución para frenar a las hormigas antes de que arrasaran todo a su paso. Era un ejemplo perfecto de cómo la serie mezclaba ciencia, aventura y un toque de dramatismo.

Dato curioso: Este episodio estaba inspirado en relatos reales sobre plagas de hormigas en Sudamérica, aunque la serie, como era habitual, exageraba la amenaza para darle más emoción.

El edificio de oficinas y el ordenador rebelde

Si la memoria no me falla, el primer episodio que vi trataba de MacGyver y una mujer atrapados en un edificio de oficinas controlado por un sistema informático que se había vuelto loco. La trama combinaba el suspense con la ciencia ficción ligera, muy en la línea de la época, cuando la informática empezaba a ser un tema recurrente en el cine y la televisión.

Era un argumento algo rebuscado, pero intrigante. Y, sobre todo, era la carta de presentación perfecta para entender que este héroe no usaba pistolas: su arma era el ingenio.

Vascos falsos: un viaje a España… muy peculiar

Uno de los episodios más pintorescos fue aquel en el que MacGyver viajaba a España, concretamente al País Vasco. Allí se encontraba con unos supuestos “montañeros vascos” armados con escopetas, boinas y un acento que sonaba más latinoamericano que español.

Era un derroche de imaginación… y de desconocimiento cultural. En los 80, las series estadounidenses solían retratar otros países con estereotipos muy alejados de la realidad, y este capítulo es un ejemplo perfecto.

Dato curioso: No fue la única vez que MacGyver “visitó” España. En otra ocasión, la trama lo situaba en Madrid, pero las localizaciones eran claramente de otro país.

Las últimas temporadas: menos chispa, misma fidelidad

La serie tuvo siete temporadas y un total de 139 episodios, además de dos películas para televisión emitidas en 1994. Es cierto que las últimas temporadas perdieron algo de frescura: las tramas se volvieron más predecibles y el factor sorpresa de los inventos empezó a repetirse.

Aun así, los fans seguíamos viéndola. Parte del encanto era precisamente esperar el momento en que MacGyver improvisaba una solución imposible con objetos cotidianos: desde fabricar un imán con una batería y un cable, hasta construir un lanzador de cohetes con un tubo y combustible improvisado.

El legado de MacGyver

Más allá de la nostalgia, MacGyver dejó un legado cultural importante. Su nombre se convirtió en sinónimo de persona ingeniosa: “hacer un MacGyver” es, incluso hoy, una expresión que se usa para describir a alguien que resuelve un problema con creatividad y pocos recursos.

La serie también inspiró a muchos jóvenes a interesarse por la ciencia, la física y la ingeniería. Y, aunque sus soluciones no siempre eran científicamente exactas, despertaban la curiosidad por entender cómo funcionaban las cosas.

Dato curioso: Richard Dean Anderson confesó en entrevistas que él mismo no era especialmente hábil con las manos, pero que disfrutaba interpretando a un personaje tan resolutivo.

El regreso y la comparación inevitable

En 2016, la cadena CBS lanzó un reboot de MacGyver con un nuevo reparto y tramas adaptadas al siglo XXI. Aunque tuvo cinco temporadas, no logró el mismo impacto que la serie original. Para muchos, el carisma de Richard Dean Anderson y el encanto ochentero eran irrepetibles.

Conclusión: un héroe sin pistola

MacGyver fue mucho más que una serie de acción. Fue un fenómeno cultural que demostró que se podía atrapar al público con ingenio, creatividad y aventuras bien contadas, sin necesidad de recurrir a la violencia gratuita.

Para quienes crecimos en los 80 y 90, sus episodios forman parte de nuestra memoria televisiva. Desde las pegatinas de chicles hasta las tramas más inverosímiles, pasando por los enfados cuando lo sacaban de la parrilla, MacGyver nos enseñó que, con un poco de imaginación, siempre hay una salida.

Aquí va la intro gracias al canal de Jan Schmelter.

Otra serie ochentera aquí.
Puedes buscarla en Amazon o en webs de segunda mano.

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