Publicado el 7 de agosto de 2021
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Ocean Colour Scene: los otros reyes del Britpop
En los años 90, si estabas metido en el mundo de la música británica, parecía que tenías que posicionarte: eras de Blur o eras de Oasis. Era como un derbi eterno dentro del Britpop, con sus piques, portadas de tabloides, declaraciones polémicas y fans en bandos casi opuestos. Sin embargo, para algunos —y me incluyo— esa no era la única opción. Existía un tercer camino, menos ruidoso pero igual de apasionante: Ocean Colour Scene (OCS).
OCS no entraban al juego de las peleas mediáticas. Ellos se dedicaban a hacer buena música, con un estilo propio, y mantenían cierta distancia de los escándalos y egos que tanto alimentaban la prensa musical de la época.
Mi primer encuentro con OCS
Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché a Ocean Colour Scene. Fue gracias a un recopilatorio de música que incluía su ya mítico tema “The Day We Caught The Train”, lanzado en 1996. Aquella canción me pareció redonda: melodía pegadiza, un estribillo que se te quedaba a la primera y esa mezcla de pop y rock con toques sesenteros que ya formaba parte de su sello.
Pero fue en 1997 cuando de verdad los tuve delante por primera vez, gracias a Música Sí, el programa musical que por entonces marcaba la agenda de los adolescentes de media España. Llegaban presentando varios temas de su tercer álbum, Marchin’ Already, y ahí fue cuando confirmé que estos tíos iban en serio.
Marchin’ Already y el salto en España
De aquel disco, en España sonaron sobre todo “Traveller’s Tune” y “Better Day”. Incluso grabaron un Concierto Básico para Los 40 Principales, una de esas sesiones acústicas íntimas que por entonces eran todo un acontecimiento para los fans.
Además, no se limitaron a las apariciones en televisión: OCS ofrecieron varios conciertos en nuestro país, tanto en salas como en festivales, dejando claro que tenían un público fiel aquí.
Éxito en Reino Unido y nuevos discos
Con Marchin’ Already lograron nada menos que el número 1 en Reino Unido, por encima de sus ilustres rivales del Britpop. Después siguieron trabajando a buen ritmo: One From The Modern (1999), Mechanical Wonder (2001) y, como colofón a esa etapa, el recopilatorio Songs For The Front Row (2001).
A partir de ahí, admito que les perdí un poco la pista. Continuaron editando discos, pero ya sin la repercusión mediática y comercial que habían tenido en la segunda mitad de los 90.
Mis canciones imprescindibles de OCS
He intentado condensar aquí mis temas favoritos de cada uno de esos discos clave, los que para mí resumen lo mejor de Ocean Colour Scene:
Moseley Shoals (1996)
- The Riverboat Song – Arranca con un riff de guitarra que, sin exagerar, está entre los mejores del rock británico de los últimos 30 años. Una carta de presentación perfecta.
- The Day We Caught The Train – Traducido, “El día que cogimos el tren”. Fresca, directa y con un estribillo que te impulsa a cantarla a pleno pulmón.
- The Circle – Menos conocida que las dos anteriores, pero igual de brillante. Una muestra de que sabían jugar con matices más suaves.
Marchin’ Already (1997)
- Traveller’s Tune – La segunda gran canción que escuché de ellos. Lo tiene todo: buen piano, guitarras enérgicas y una batería impecable.
- Better Day – Más pausada y melancólica. Por algún motivo sonaba mucho en M80 Radio en su momento.
- Debris Road – Uno de esos cortes que ganan con cada escucha, puro estilo OCS.
One From The Modern (1999)
- Profit in Peace – Nació como un alegato antibélico en plena guerra de los Balcanes. No es de mis favoritas, pero tuvo mucha presencia en la época.
- So Low – Su videoclip, con la banda atravesando un desierto mientras tocaban, refleja bien su tono rítmico pero contenido. De las más suaves de su repertorio.
- July – Un tema que encarna el lado más veraniego y luminoso del grupo.
Mechanical Wonder (2001)
- Up On The Downside – Una de mis favoritas absolutas. Energía pura con un aire que recuerda a los años 60.
- Mechanical Wonder – Parecida en estilo a So Low, demuestra su habilidad para las atmósferas más relajadas.
- Biggest Thing – Aquí aparece otra vez ese toque melancólico que tan bien saben manejar.
Songs For The Front Row (2001)
- Crazy Lowdown Ways – Posiblemente de las canciones más alegres y desenfadadas que han grabado. Un cierre perfecto para esta etapa.
Lo que vino después
Por supuesto, Ocean Colour Scene no se quedaron ahí. Sus discos posteriores incluyeron joyas como Make The Deal, Free My Name, I Told You So o Just Got Over. Sin embargo, para muchos fans —yo incluido—, la etapa dorada fue la comprendida entre 1996 y 2001.
¿Por qué OCS no fue tan mediático como Blur u Oasis?
La pregunta que me hago a menudo es por qué, con el talento y el catálogo de canciones que tienen, OCS no alcanzó el mismo nivel de fama internacional que Blur u Oasis.
La respuesta, creo, tiene varias capas:
- Menos polémicas: no se prestaban al circo mediático que tanto beneficiaba a otros grupos para mantenerlos en titulares.
- Menos marketing: su promoción fuera del Reino Unido fue más limitada.
- Un estilo menos cambiante: mientras otros grupos iban adaptando su sonido para atraer a nuevos públicos, ellos permanecieron fieles a una fórmula que, aunque sólida, no siempre encajaba con las modas.
Su música sigue vigente
A pesar de no ser el nombre más repetido cuando se habla del Britpop, Ocean Colour Scene sigue en activo y con una base de seguidores muy leal. En directo mantienen la misma solvencia que en sus mejores años, y sus himnos de los 90 siguen sonando igual de frescos.
Quizá no llenen portadas ni estadios como en su momento Oasis, pero ahí están: haciendo giras, grabando y manteniendo viva la llama para quienes nunca quisimos entrar en la dicotomía Blur/Oasis.
Conclusión
En resumen, Ocean Colour Scene fueron —y siguen siendo— una banda que merece mucho más reconocimiento del que a veces se les da. Tienen calidad, constancia y un repertorio que aguanta el paso del tiempo sin problemas.
Si en los 90 tu elección se resumía en ser de Blur o de Oasis, ellos demostraron que también podías estar en un tercer bando: el de los que preferían disfrutar de la música sin el ruido de las peleas y las portadas.
Para quienes conectamos con su sonido, OCS siempre tendrá ese lugar especial en la historia del Britpop… y en nuestras playlists.
Puedes escucharlos en Spotify.
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