Remington Steele (1982-1987) «Tele viejuna»

Remington Steele

Publicado el 3 de abril de 2023

«Remington Steele»: elegancia, acción y misterio en los 80

En los años 80, la televisión vivió una auténtica explosión de series sobre detectives y policías. Títulos como «Se ha escrito un crimen», «Luz de Luna» o la icónica «Corrupción en Miami» formaban parte de la programación habitual y mantenían a millones de espectadores enganchados semana tras semana. Dentro de ese contexto apareció «Remington Steele», una serie que no solo hizo famoso a Pierce Brosnan, sino que también dejó su huella como una producción diferente, más refinada y con un toque de ironía y romanticismo que la distinguía de la competencia.

Sin embargo, para una parte del público más joven de la época, la llegada de Remington Steele no fue precisamente bien recibida: hubo quien le cogió manía, sobre todo porque en una ocasión sustituyó en la parrilla televisiva a «MacGyver», uno de los favoritos indiscutibles de los niños y adolescentes.

Más que detectives: acción, comedia y romance

A diferencia de otras producciones del género, Remington Steele combinaba el misterio y la acción propios de las tramas detectivescas con momentos de comedia ligera y un hilo romántico entre sus protagonistas. Esta mezcla le daba un tono particular, atractivo para un público adulto que buscaba algo más que persecuciones y tiroteos.

Con el tiempo, llegaron otras series que también apostaron por la pareja protagonista como eje de las tramas, por ejemplo, «Castle», «Bones» o incluso «Expediente X», aunque ninguna con la elegancia y el estilo de Remington Steele.

De qué iba la serie

La historia comienza con Laura Holt (interpretada por Stephanie Zimbalist), una detective que decide montar su propia agencia de investigación. Pronto se da cuenta de que nadie quiere contratarla: en la mentalidad “ochentera”, una mujer al frente de un negocio de detectives no inspiraba confianza para los casos más peligrosos.

Lejos de rendirse, Laura inventa un jefe ficticio para que sirva de imagen de la empresa. También le da un nombre atractivo y contundente: Remington Steele.

El giro argumental llega cuando aparece Pierce Brosnan interpretando a un hombre con un pasado misterioso, al que Laura adjudica el papel de Steele. A partir de ese momento, la agencia empieza a recibir casos sin parar y ambos se ven envueltos en investigaciones de todo tipo, combinando pistas, engaños, tensión… y una evidente química (y fricción) personal.

Los cambios en el reparto

En la primera temporada, el dúo protagonista no estaba solo. Les acompañaban un actor rubio —cuyo nombre no recuerdo— que ayudaba en los casos, y una joven actriz que interpretaba a la secretaria de la agencia. Esta etapa inicial tenía bastante acción, pero también daba la sensación de que sobraban personajes.

Por motivos que nunca quedaron del todo claros, en la segunda temporada desaparecieron esos actores y solo permanecieron Brosnan y Zimbalist. En su lugar se incorporó un nuevo personaje: Mildred Krebs, una secretaria madura que aportaba un contrapunto curioso y un toque de humor más terrenal a la dinámica de la agencia.

El rechazo de parte del público infantil

Uno de los fenómenos más curiosos que rodearon a Remington Steele fue el rechazo que generó entre ciertos espectadores más jóvenes. En aquellos años, las audiencias infantiles y juveniles estaban volcadas con producciones de ritmo rápido y aventuras más directas, como «El Equipo A» o el propio «MacGyver».

Cuando TVE decidió sustituir en su programación una de esas series de acción pura por Remington Steele, muchos niños lo sintieron como una traición: el argumento era más adulto, con diálogos que incluían ironía, dobles sentidos y referencias cinéfilas que no siempre entendían.

A esto se sumaba el rumor —muy extendido— de que los protagonistas, Pierce Brosnan y Stephanie Zimbalist, no se llevaban especialmente bien fuera del set. Según se decía, Zimbalist consideraba que su compañero acaparaba más protagonismo del que le correspondía, algo que podía trasladarse, de forma sutil, a la pantalla.

Una trayectoria de cinco temporadas

La serie se mantuvo en emisión durante cinco temporadas. Sin embargo, la última fue la más corta y la que obtuvo menores índices de audiencia. Para entonces, la fórmula empezaba a repetirse y otros títulos competían por el interés del público.

Aun así, Remington Steele dejó momentos memorables y marcó un precedente para series posteriores que también apostaron por la química (y los roces) entre una pareja de detectives. En este sentido, guardaba cierta similitud con «Luz de Luna», que unos años después haría lo propio con Bruce Willis y Cybill Shepherd como protagonistas.

Una elegancia poco común en la TV de la época

Lo que diferenciaba a Remington Steele no era solo su premisa argumental, sino también su estética cuidada. La ambientación, el vestuario y la planificación de las escenas transmitían un aire de sofisticación poco frecuente en la televisión de entonces. Mientras muchas series de detectives se enfocaban casi exclusivamente en la acción, aquí se daba espacio a diálogos ingeniosos, referencias al cine clásico y un romanticismo sutil, que se construía capítulo a capítulo.

La música: Henry Mancini en estado puro

Como guinda, la serie contó con un compositor de lujo para sus sintonías de apertura y cierre: nada menos que Henry Mancini. Su nombre está asociado a piezas inmortales del cine y la televisión, como el tema principal de «La Pantera Rosa».

La música de Remington Steele no solo cumplía una función introductoria, sino que establecía el tono de cada episodio: mezcla de intriga, glamour y un toque de humor.

Una historia que sigue presente

Hoy, Remington Steele puede verse como un producto muy de su tiempo, con sus ritmos narrativos propios de los 80, pero sigue conservando gran parte de su encanto. Pierce Brosnan encontró aquí el trampolín que le llevaría, años después, a convertirse en James Bond, y Stephanie Zimbalist dejó para la posteridad a una Laura Holt ingeniosa, decidida y adelantada a su época.

La serie demostró que se podía combinar misterio y acción con romance e ironía, y que el mundo de los detectives podía tener un envoltorio elegante sin perder la capacidad de entretener.

Conclusión

En un panorama televisivo dominado por la acción directa y los héroes infalibles, Remington Steele ofreció algo diferente: una historia de detectives con estilo, protagonizada por una pareja que destilaba carisma dentro y fuera de la trama.

Pese a no contar con el favor de todos los sectores de la audiencia, su mezcla de intriga, sofisticación, comedia y química romántica la convirtió en una serie de culto para muchos. Y aunque su última temporada no brillara como las anteriores, dejó claro que, a veces, resolver un caso puede ser tan apasionante como la relación entre quienes lo investigan.

Os dejamos con la elegante sintonía de apertura de la serie gracias al canal de YouTube radthemes.

Amazon.com
Los misterios de Nero Wolfe

No puedes copiar el contenido de esta página

El Legajo Enredado
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.